Varios de sus libros que hemos leído son formidables. Nos centraremos en dos: Acerca de la felicidad y la muerte, un sólido ensayo sobre las filosofías de la existencia, y El estupor del suicidio, un estudio definitivo sobre este desasosegante tema.
28.12.24
Dos libros de Eduardo Tijeras, el escritor olvidado
Varios de sus libros que hemos leído son formidables. Nos centraremos en dos: Acerca de la felicidad y la muerte, un sólido ensayo sobre las filosofías de la existencia, y El estupor del suicidio, un estudio definitivo sobre este desasosegante tema.
21.12.24
El libro de Cartago, de Juan Eduardo Cirlot
Cartago es el océano; aparición tan sólo, nube solamente."
— El libro de Cartago, Juan Eduardo Cirlot
Sin embargo, más allá de estos hechos, se sabe poco sobre Cartago. Los romanos no solo destruyeron la ciudad, sino también toda la memoria que había de ella. Y, como suele ocurrir, este olvido la ha convertido en un símbolo.
14.12.24
Manuel García Viñó, malbaratado
El escritor Manuel García Viñó (1928-2013) adquirió cierta notoriedad mediática cuando propinó un puñetazo al también escritor Vicente Molina Foix tras un acalorado debate en el programa Negro sobre blanco. Como suele ocurrir en estos casos, la anécdota caricaturiza al personaje, y para muchos, Viñó es solo el hombre del puñetazo, en detrimento de una obra que, más allá del escándalo, tiene un interés indiscutible.
Autor de más de cincuenta libros, García Viñó lideró La Fiera Literaria, una publicación itinerante que desmantelaba sin piedad a los grandes nombres de la novela española contemporánea. Sin embargo, ni él es hoy especialmente valorado ni La Fiera le ha sobrevivido; su legado ha quedado reducido a una web perdida en el ciberespacio. Este silencio tiene explicaciones obvias en lo político y lo económico: alguien tan a contracorriente difícilmente tendría acceso a los grandes canales de difusión. Pero también es posible que su ineptitud social facilitara las cosas a sus adversarios.
7.12.24
Contra la democracia, de Jason Brennan
El libro carece de argumentos sólidos y de una bibliografía potente; tiene algo de panfleto que, en realidad, no se toma demasiado en serio a sí mismo. Sin embargo, es desafiante y cuestiona muchos lugares comunes ideológicos. Sabe cómo ser polémico, aunque menos de lo que esperaba su autor, que confiesa en el prólogo que, cinco años antes, su obra no habría despertado interés.