30.6.24

Breviario de escolios, de Nicolás Gómez Dávila

Hay escritores amables, accesibles, que son una lectura fácil para el metro o la sala de espera del dentista. Los leemos con gozo y nos distraen, pero raramente volvemos a ellos; no nos han conmovido realmente ni han dejado una huella en nosotros. Una vez que cumplen su misión, la de entretenernos, los dejamos en la estantería y sabemos que no nos acompañarán en la próxima mudanza. Por supuesto, también tiene mérito escribir libros así, de los que llegan a todo el mundo, y muchas veces resultan más interesantes que otros, los que vienen reverenciados por la crítica como alta literatura u hondísimos ensayos transgresores, y que en realidad son plomizos y lo único que hacen es matar la afición por la lectura.

Entremedias, hay un tipo de autores inteligentes que necesitan un tiempo de maduración; requieren un leve esfuerzo lector que se recompensa con creces. Y cuando su obra es extensa y podemos dedicarle largo tiempo, se convierten poco a poco en compañeros de viaje con los que conversamos y con los que crecemos.

23.6.24

La Bestia Colmena, de Pablo Und Destruktion


El músico Pablo Und Destruktion seguramente luce un nombre más celtíbero en su pasaporte, pero prefiere presentarse bajo un rótulo que suena a grito de guerra de húsar prusiano, y como no estamos aquí para incordiar a nadie, así se queda. Realmente no nos importa cómo se llame en realidad. Sabemos que nació en Asturias, algo que no es muy meritorio porque lo hemos hecho muchos. Sin embargo, él sigue allí y no se ha mudado a Madrid, lo que tiene su aquel, porque no han sido tantos los que, sin tener un oportuno primo en la administración local, optaron por permanecer donde ya solo se escuchan las toses carbónicas de nuestros mayores. Por su aspecto y lo que cuenta, debió de nacer entre mediados de los años setenta y principios de los ochenta. Es decir, conoció los ecos de tiempos más prósperos de la región, y esos ecos electrifican sus canciones.

En caso de que tenga una fanaticada particularmente intensa, avisamos de que no sabemos gran cosa de su faceta como músico. Hemos escuchado algunas de sus letras y nos parecen buenas, o sobre todo distintas. Poco más sabemos. No somos melómanos y no distinguimos a Mozart de MC Hammer. Ante la molestia de un hilo musical, ponemos el salvapantallas mental y punto. Si no hablamos de esta faceta de su vida, o lo hacemos incorrectamente, lo sentimos, pero nos la trae al pairo.

9.6.24

Manifiesto Conspiracionista

No nos engañemos. Ningún libro verdaderamente subversivo podría tener una distribución editorial corriente, mucho menos figurar en la sección de novedades de la Fnac. Así que contengamos nuestro furor revolucionario; la Matrix no comete errores, o al menos no errores tan burdos. Asumimos que el Manifiesto Conspiracionista no puede ser realmente tan desestabilizador como pretende.

O tal vez la Matrix esté lejos de temer a minorías hiperintelectualizadas que sueñan con dinamita, y hasta le divierta jugar con este tipo de muchachada desubicada. A saber. Desde luego, este libro irritará a quienes militan en las narrativas del Poder y aplauden los memes gubernamentales. Y eso, de momento, ya es suficiente.

El autor, o autores, de este Manifiesto es desconocido. En España lo publica Pepitas de Calabaza, y en la solapa no se atribuye su redacción a nadie. Sin embargo, por el estilo y el contenido, parece otro texto de Tiqqun, o de alguna de sus variantes o antiguos miembros. Ellos lo niegan, pero no sabemos si lo hacen por cuestiones tácticas. De cualquier manera, si la autoría no se debiera en efecto a este grupo anarquista francés, está claro que sus perpetradores contaban con hacerse pasar por ellos. Nosotros hablaremos de los "autores del texto", sin más especificaciones ni disquisiciones.

2.6.24

El taller de la filosofía, de Jaime Nubiola


Jaime Nubiola es profesor de Filosofía del Lenguaje y Metodología Filosófica en la Universidad de Navarra. También es promotor del grupo que estudia la obra de Charles S. Peirce. Ha escrito varios libros e innumerables artículos sobre lógica y filosofía analítica. Pero, para alivio del lector poco avezado en tales disciplinas, que podría ver con prevención el libro de un filósofo con esos intereses intelectuales, El taller de la filosofía. Una introducción a la escritura filosófica es una lectura grata y pedagógica.

Nubiola advierte en la introducción que su libro se asemeja más a un manual de autoayuda que a un sesudo tratado de metodología. Mantiene un tono cordial con sus lectores en todo momento y, más que intentar impresionar a sus colegas filósofos con jerga académica y razonamientos obtusos, se nota que ha tenido en mente a sus jóvenes alumnos al redactarlo. Busca ser para ellos un guía iluminador en las lides de la escritura filosófica.

El taller de la filosofía se compone de cuatro partes de similar extensión, que pueden leerse por separado o consultarse puntualmente cuando se requieran sugerencias específicas. Aunque está destinado principalmente a estudiantes de filosofía o interesados en la materia, en realidad puede ser un manual útil para cualquier lector que desee escribir en el ámbito de las humanidades.