Según el diccionario de la RAE, "monserga" se define como:
- Lenguaje confuso y embrollado.
- Exposición o petición fastidiosa o pesada.
Si nos atenemos a esta definición, podríamos decir que la inmensa mayoría de las argumentaciones en el ámbito de las humanidades europeas son monsergas. No hay libro, conferencia, lección universitaria o conversación cultureta que no recurra a una jerga críptica y a discursos catastrofistas. Todo está fatal, nos dicen; vamos al abismo, y donde antes había cordialidad y amor, hoy solo hay individualismo y consumismo.
(No hace falta ser Freud para entender que estos alarmistas proyectan su biografía personal sobre la realidad. Hablan del calor del regazo materno, de aquella etapa en la que sus madres los acunaban y los miraban solo a ellos —¡qué importante es esto último!—. Porque, para afirmar que la vida colectiva se ha deteriorado recientemente, que hace cincuenta años éramos más libres y solidarios que ahora, hay que tener serios problemas para distinguir la realidad del delirio. Es, sin duda, sintomático de un destete traumático, de la añoranza por la suavidad de los polvos de talco y el tranquilizante aroma de Nenuco sobre sus cabecitas).