23.6.24

La Bestia Colmena, de Pablo Und Destruktion


El músico Pablo Und Destruktion seguramente luce un nombre más celtíbero en su pasaporte, pero prefiere presentarse bajo un rótulo que suena a grito de guerra de húsar prusiano, y como no estamos aquí para incordiar a nadie, así se queda. Realmente no nos importa cómo se llame en realidad. Sabemos que nació en Asturias, algo que no es muy meritorio porque lo hemos hecho muchos. Sin embargo, él sigue allí y no se ha mudado a Madrid, lo que tiene su aquel, porque no han sido tantos los que, sin tener un oportuno primo en la administración local, optaron por permanecer donde ya solo se escuchan las toses carbónicas de nuestros mayores. Por su aspecto y lo que cuenta, debió de nacer entre mediados de los años setenta y principios de los ochenta. Es decir, conoció los ecos de tiempos más prósperos de la región, y esos ecos electrifican sus canciones.

En caso de que tenga una fanaticada particularmente intensa, avisamos de que no sabemos gran cosa de su faceta como músico. Hemos escuchado algunas de sus letras y nos parecen buenas, o sobre todo distintas. Poco más sabemos. No somos melómanos y no distinguimos a Mozart de MC Hammer. Ante la molestia de un hilo musical, ponemos el salvapantallas mental y punto. Si no hablamos de esta faceta de su vida, o lo hacemos incorrectamente, lo sentimos, pero nos la trae al pairo.

Lo que sí nos interesa de Pablo Und Destruktion es su libro, La Bestia Colmena, que aderezaremos con una entrevista que le hicieron en Público y un artículo que él mismo escribió para Diario16. Estas tres lecturas nos confirman que estamos ante uno de los poquísimos "artistas" españoles actuales que tienen algo políticamente relevante que decir.

Empezaremos comentando los textos en prensa, que tienen cierta densidad y se publicaron después del libro y, dato fundamental, tras el encierro global por el virus.

Pablo Und Destruktion titula su artículo "La Covid y el opio del pueblo", imaginamos que para ir haciendo amigos desde el principio. Es un texto breve y bien escrito, aunque podría haberlo elaborado un poco más. Es, básicamente, una crítica a la "nueva normalidad" que nos impuso la gobernanza global a costa de la pandemia ("estamos normalizando el estado de excepción"). El asturiano abomina de las estrategias de manipulación y polarización de la sociedad, de la estigmatización de los no vacunados como nuevos parias y del abandono de las luchas contra la globalización, aquí representada en la sumisión de la izquierda a las Big Pharma. Cita a pensadores de la talla de Guy Debord o Giorgio Agamben, y puede que lo haga por postureo y tirando de Wikipedia, pero si de verdad los ha leído, ya tiene más formación intelectual que el noventa por ciento de los opinadores habituales en los grandes medios.

Además de su valentía para llevar la contraria al discurso hegemónico, el gran mérito del artículo es que trasciende los análisis políticos para ir más allá y tocar la cuestión teológica y existencial. Para Pablo Und Destruktion, estamos ante una transformación antropológica que se está haciendo "con ritos, no con razones". Hemos entrado en la última fase de la globalización y el capitalismo ha pasado a una etapa sagrada, que requiere de rituales sacrificiales, como vemos con las vacunaciones como sacramentos y los pasaportes Covid como indulgencias.

La entrevista, firmada por Henrique Mariño, es extensa y profunda; las respuestas no tienen el soniquete repetitivo y kitsch de las entrevistas habituales a los faranduleros. El cantante asturiano dice cosas que no están en el guión oficialista (ese que un demiurgo servil escribe en las catacumbas del poder e impone como condición para poder hablar en público y que explica el unanimismo opinativo). Se identifica como vástago de las luchas antiglobalización y del 15M, y lamenta que ahora no haya movimientos políticos que defiendan esas banderas y que los de abajo hayan caído en la trampa de ver en su vecino, y no en los poderosos, al enemigo.

Como en su artículo, Pablo Und Destruktion sigue considerando que la pandemia es un punto de inflexión y que la contracultura de raigambre setentera que hasta ahora era antisistema se ha unido a las turbas hegemónicas. Está surgiendo una nueva contracultura, nos dice, que todavía no podemos perfilar bien, pero por la que hay que apostar (spoiler alert: nosotros creemos, por si a alguien le pudiera interesar, que Pablo Und Destruktion es ya un ejemplo nítido de esta nueva contracultura poscovid).

En su novela La Bestia Colmena, publicada en 2018, se adelanta a lo que vendría después. Tiene algo de profético y busca crear una especie de mitología propia. Son 238 páginas de grata lectura, con un tono satírico que permite decir cosas que de otro modo serían social y legalmente punibles. Recomendamos comprar el libro si se puede, porque perdurará y es una buena inversión, ya que es de los que releeremos más de una vez.

En teoría, el protagonista sigue los psicotrópicos llamamientos de la Santina de Covadonga, pero a mitad del libro se insertan una serie de poemas independientes donde, sin mofa posible, se habla de Dios y del sentido trascendental del ser humano. O sea, que medio en broma, medio en serio, estamos ante una historia donde se defiende la dimensión religiosa como un espacio de resistencia.

Ya hemos dicho que consideramos la obra escrita y musical de Pablo Und Destruktion como un ejemplo de una nueva contracultura que se está fraguando ahora y que tendrá el Covid como parteaguas. Tras la ucase global de marzo de 2020, ya no se puede simular más: muchos supuestos disidentes demostraron estar con el cotarro y entraron gustosos en las fauces de la Bestia Colmena. Todo el paradigma político previo ya no sirve.

Entramos en un escenario ignoto. Va a ser divertido.


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