25.6.23

El cosmos fallido de los godos, de José Luis Villacañas

José Luis Villacañas (Úbeda, 1955) es uno de los pensadores españoles actuales más interesantes e ineludibles. Publica con apabullante regularidad y se pueden encontrar varios de sus trabajos en la sección de novedades de cualquier librería. El que nos ocupa ahora es la primera entrega de lo que promete ser una obra de referencia compuesta por veintiún volúmenes, La inteligencia hispana (Ideas en el tiempo), un repaso histórico de las concepciones y las maneras de ejercer el poder que ha habido en el orbe hispánico desde la caída del Imperio romano.

Este volumen inaugural, El cosmos fallido de los godos, contiene una introducción donde el autor desgrana los planteamientos de la obra general, y donde afirma que la gran incógnita histórica de España es que no ha conseguido conformarse como nación a pesar de que tenía más facilidades para ello que otros países mucho más recientes y que sin embargo han tenido más éxito dando ese paso.

18.6.23

El fútbol como ideología, de Gerhard Vinnai


El fútbol resulta inexplicable: ¿cómo es posible que algo tan trivial se haya convertido en el principal tema de conversación entre adultos con coeficientes de inteligencia supuestamente normales? Y lo que es aún más desconcertante: ¿por qué guardan silencio las minorías académicas e ilustradas ante tan burda imposición en nuestras vidas?

En favor del fútbol se publican numerosos textos, como las elegías demagógicas de Eduardo Galeano o las de Javier Marías. Sin embargo, en su contra reina el mutismo; solo se mencionan algunas críticas con la boca pequeña y nunca en monografías completas. Es sorprendente que apenas existan libros que estudien las patologías y sumisiones relacionadas con este espectáculo.

Que sepamos, existen solo dos obras específicas en español que son críticas, curiosamente ninguna publicada en España. Una es La era del fútbol de Juan José Sebreli, que apareció en Argentina en 1998 y tuvo escasa distribución aquí. La otra es El fútbol como ideología, del sociólogo alemán Gerhard Vinnai, traducido y publicado por primera vez en México en 1974.

11.6.23

La era del fútbol, de Juan José Sebreli

En el cementerio de Usaquén, al norte de Bogotá, se pueden encontrar lápidas con símbolos de equipos de fútbol. Aficionados que, al morir, eligen que los colores de su club les acompañen en la eternidad. En Inglaterra también sucede, aunque allí son los féretros los que van decorados. ¿Qué tipo de personas pueden creer que ser enterrado de esta forma es la culminación de su existencia?

Juan José Sebreli ofrece algunas respuestas en La era del fútbol. Publicado en Argentina en 1998, el libro se centra sobre todo en ese país, pero aborda temas universales como el fútbol y el adoctrinamiento de masas, la corrupción y violencia entre hinchas, el paso de directivos de clubes a la política, las miserias académicas frente a la cultura populista, y la festividad postmoderna como celebración del vacío… todo relacionado con el “deporte rey” y los fenómenos que atraviesan y desestructuran, de forma más o menos homogénea, nuestras tristes coordenadas globales.

4.6.23

La Era Rock, de de Jordi Sierra i Fabra

Leo La Era Rock (1953-2003) de Jordi Sierra i Fabra. El libro tiene algo de manual definitivo que se agradece. Es curioso y útil para conocer las historias de todos los figurantes a los que las masas han tributado adoración en los últimos cincuenta años. Sin embargo, no logra que el profano entienda cómo una música tan estandarizada y mediocre pueda seguir conmoviendo a alguien. De hecho, contraviniendo el afán laudatorio con el que está escrito, cuando terminamos su lectura nos embarga cierto sentimiento spengleriano, pero no ya de decadencia de Occidente, sino de cataclismo inminente: una civilización que venera a cenutrios como Mick Jagger está condenada a la extinción.

Al principio, supongo, tuvo su gracia el rock, con su osadía decibélica y la mezcla de estilos; pero medio siglo con la misma matraca es demasiado tiempo. Es un género agotado e inerte, producido en serie, con un mensaje de rebeldía sencillamente pueril.