30.12.23

El arte de la novela

Milan Kundera es un célebre autor checo cuyos libros han sido bien recibidos tanto por la crítica como por los lectores. En sus novelas, repletas de digresiones filosóficas, demuestra una gran experiencia vital y un vasto acervo de lecturas. Pero también tiene libros de no ficción que complementan y enriquecen sus ficciones.

El arte de la novela, por ejemplo, es un ensayo compuesto por siete capítulos autónomos de distintos géneros, pero que en conjunto pueden leerse como una única propuesta estética.

El primer capítulo, "La desprestigiada herencia de Cervantes", es, en esencia, un manifiesto literario. Kundera reivindica la novela como el género por excelencia de la modernidad, la vía mediante la cual el hombre contemporáneo puede formularse preguntas y hallar respuestas con una profundidad que ni siquiera la filosofía alcanza. Para él, la novela y la modernidad avanzan en paralelo hasta llegar a las "paradojas terminales" que ni siquiera un gran filósofo como Husserl logró superar, pero que novelistas como Franz Kafka o Robert Musil han sabido cartografiar: ¿Somos realmente libres en un mundo que podría ser arrasado por la guerra mañana mismo? ¿La falta de valores universales abre las puertas a la sinrazón en Europa? ¿Es posible hablar de privacidad y derechos en una sociedad controlada por la burocracia estatal?

24.12.23

¿Para qué servimos los filósofos?, de Carlos Fernández Liria

Quien visite hoy la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid corre el riesgo de caer en un error si se deja llevar sólo por el sentido de la vista. Podría confundir el imaginario hegemónico con el sentir de la mayoría. Al ver las sempiternas algaradas anunciadas y las omnipresentes pancartas tirapiedras podría asumir que es una facultad monotemática, pero no es así. O lo es sólo epidérmicamente por insistencia de una minoría excesivamente politizada e hiperbólica. Pero el espray de las pintadas no traspasa a la mayoría de las pieles, que se han hecho impermeables a él. La Complutense es plural.  

16.12.23

Todo lo sólido se desvanece en el aire, de Marshall Berman


Todo lo solido se desvanece en el aire, todo lo sagrado es profanado, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas
Karl Marx
 
 
Es un lugar común en la teoría postcolonial descalificar a Marx por su eurocentrismo y su aceptación de los valores de la modernidad. Se citan sus textos sobre la colonización de la India o los párrafos de El Manifiesto Comunista donde ensalza el mundo racional que está creando la burguesía, para relegarlo al rincón de los malvados hombres blancos que imponen su “violencia epistémica” sobre los indefensos habitantes del sur.

10.12.23

Otra modernidad es posible. El pensamiento de Ivan Illich, de Humberto Beck


Ivan Illich quería parar las máquinas y que empezáramos a producir por nosotros mismos lo esencial que necesitáramos para llevar una buena vida, sin malgastar ni un minuto de más en nada superfluo. Nació en Austria en 1926, se hizo sacerdote y pronto emigró a Nueva York, donde tuvo un primer y decisivo contacto con la población hispana. Más tarde se trasladó a Puerto Rico y luego a México, donde acabaría enraizándose. No es forzado sostener que toda su obra es incomprensible si la desvinculamos de su compromiso con Iberoamérica.

Escribió una decena de libros y podemos dividir su obra teórica en dos etapas: en la primera, critica radicalmente lo que él considera mitos de la modernidad occidental (educación, sanidad, desarrollo...); mientras que en la segunda se orienta a una investigación sobre la percepción y la materialidad, con sus historias de la lectura, del trabajo o del imaginario popular en torno al agua, por ejemplo.

3.12.23

El malestar en el tiempo, de John Zerzan


John Zerzan (n. 1943) es un teórico anarquista estadounidense cuyas ideas contra la tecnología y a favor del anarco-primitivismo pueden parecer maximalistas e incluso absurdas. Y, de hecho, lo son; sin embargo, sus análisis sobre el mundo en el que vivimos son brillantes y merecen ser leídos. Su obra tiene un público fiel, especialmente en Estados Unidos, y se le considera el referente intelectual del Bloque Negro, protagonista de los disturbios de Seattle en 1999.


A raíz de la relevancia adquirida tras estos eventos, se tradujo al español Futuro primitivo, publicado originalmente en 1994 y disponible en dos ediciones españolas accesibles en la red. Una de ellas, retitulada El malestar en el tiempo, incluye un prólogo crítico del fallecido Gustavo Bueno, quien consideró que la mejor forma de homenajear a Zerzan era presentarle una "beligerancia sistemática".

26.11.23

Dos palabras contra Heidegger

wikimedia
1.

Martin Heidegger (1889-1976) está considerado el gran filósofo del siglo XX, lo que indica que este período de la historia de la filosofía es de baja calidad. Su prestigio sin embargo es empero voluble, ya que ha tenido décadas en las que su lectura era vergonzante y otras en las que parecía que se hacía obligatorio pasar por él para poder elaborar cualquier propuesta filosófica. Ahora estamos dejando felizmente atrás unos años postmodernos en los que la hermenéutica heideggeriana era, como decía G. Vattimo, la Koiné (o lengua común) del mundo intelectual europeo.

Heidegger ha sido totalmente hegemónico. Hemos tenido que crecer con él los que nos formamos en Filosofía en años recientes, como Marx se le salía por las orejas a los estudiantes en los años setenta o Santo Tomás saturaba a nuestros pares de la postguerra. Es inevitable cierto asco cuando un autor se impone en los planes de estudios y cercena otros posibles caminos, mucho más interesantes pero inexplorados porque no son por los que transitó el pope.

19.11.23

Hijos de hombres, de P. D. James

Hijos de hombres es una novela distópica publicada en 1992 por la autora británica P. D. James. Tuvo bastante éxito en su momento y, todavía hoy, se considera una de las novelas más influyentes del siglo XX. En 2006, Alfonso Cuarón realizó una adaptación cinematográfica que también tuvo una gran acogida y que, para muchos cinéfilos, es una de las mejores películas de los últimos tiempos.

Novela y película comparten un mismo marco argumental: en un futuro próximo, han dejado de nacer niños, por lo que la humanidad parece condenada a la extinción. Impera un ambiente de fatalismo y depresión, y en Inglaterra, donde transcurre la acción, se ha impuesto un régimen autoritario. El protagonista es Theo, un funcionario gubernamental que recupera las ganas de luchar por un futuro mejor cuando descubre que, después de dos décadas de infertilidad generalizada, va a nacer un nuevo bebé.

12.11.23

La masa enfurecida, de Douglas Murray

Douglas Murray
es un autor británico con cierto éxito; sus libros se venden bien y es una personalidad conocida en internet. Políticamente se mueve en la permeable línea que hay entre el liberalismo y el conservadurismo. Diez años atrás sería considerado un centrista típico y tópico, pero como el eje izquierda/derecha se desplaza lenta pero inexorablemente hacia la izquierda, y aunque él no haya cambiado de parecer en las últimas décadas, ahora está posicionado en eso que se ha venido a llamar la “intellectual dark web”, donde tributa como opinador derechista y políticamente incorrecto, compartiendo podio con Jordan Peterson, Ben Saphiro y tantos otros.

5.11.23

Totalitarismo: La resistencia filosófica, de VV.AA.


Totalitarismo: La resistencia filosófica
es una suerte de mapa trazado sobre la historia del pensamiento en la que se señala, como si de territorios liberados se tratara, los momentos en los que la filosofía ha demostrado ser una forma de resistencia frente a la tiranía, aquí llamada a conciencia “totalitarismo” a pesar de la modernidad del término. 

En los días finales de Febrero del 2017 un grupo de profesores de la UNED y de la Universidad Complutense de Madrid se reunieron en la facultad de filosofía de esta última institución y debatieron sobre el totalitarismo. La premisa era dialogar sobre esta forma política desde las posibles resistencias que los grandes pensadores hayan podido ejercer de una u otra manera a lo largo de la historia. 

29.10.23

Tejidos oníricos, de Santiago Castro Gómez


Santiago Castro Gómez, profesor de la Universidad Javeriana, se reconoce discípulo de aquél Grupo de Bogotá (Marquínez, Salazar, Herrera Restrepo…)  que a finales de los setenta y principios de los ochenta representó la variante colombiana de la Filosofía Latinoamericana. Eran una serie de profesores de la Universidad de Santo Tomás que convocaron la por entonces pionera Maestría en Estudios Latinoamericanos, y a partir de ahí construyeron un discurso latinamericanista propio, mientras también recuperaban un archivo de pensamiento colombiano del que nadie había querido, o podido, hacerse cargo hasta ese momento.

14.10.23

La monserga de las humanidades

wikimedia
Continuamente escuchamos a gente bondadosa lamentarse porque las humanidades pierden terreno en el mundo actual. Ya sea por culpa del maligno neoliberalismo, que nos quiere productivos pero sin alma, o de los políticos, que nos quieren sencillamente brutos, parece como si hubiera una conjura perversa que nos arrastra a un mundo tenebroso sin las celebérrimas humanidades. Se deduce de tal catastrofismo que estas disciplinas académicas deben de ser la luz del progreso y la panacea de la felicidad personal, y que sin ellas el averno sería nuestro hábitat cotidiano.

A las humanidades, signifique el término lo que signifique, se les rinde hoy una reverencia religiosa. Es una herejía ponerlas en duda. Son, en definitiva, un mito moderno, algo similar al mito de la cultura que tan bien describió Gustavo Bueno.

8.10.23

Idea de Nietzsche, de Fernando Savater

El Fernando Savater joven, el que escribía en los años de la Transición, era probablemente menos sabio que el de ahora, que ya peina canas, pero, desde luego, resultaba mucho más divertido. Algunos de sus libros de esa época, como Panfleto contra el Todo, Para la anarquía, Nihilismo y acción o La filosofía como anhelo de la revolución, casi no se han reeditado desde entonces, pero siguen manteniendo su vigor inicial.


Aquella era una época constituyente, en la que cada día se abolía una antigua restricción y todavía no se había impuesto un nuevo relato hegemónico sobre la sociedad. Todo estaba abierto; reinaba la autonomía individual. (No por mucho tiempo, claro. Savater mismo anunciaría, con cierta desapegada solemnidad, ya en los años ochenta, que se unía a las tropas de asalto cultural del felipismo, acatando así lo que se convertiría en el relato dominante).

1.10.23

Contra Debord, de Frédéric Schiffter


Paul Bowles decía que la diferencia entre el turista y el viajero es que el primero parte sabiendo su fecha de retorno, mientras que el segundo desconoce cuándo volverá. Con el mundo intelectual pasa lo mismo. Hay pensadores valientes que caminan fuera de las rutas asfaltadas; van con la mochila vacía porque presienten que la llenarán de alhajas y convierten el viaje en una búsqueda sin miedo a lo que puedan encontrar.
Y luego están los otros, los que inician el trayecto con todo planificado, sin lugar a sorpresas ni cambios de última hora, asegurándose de que llegarán puntualmente al aeropuerto a la hora convenida. Son los que viajan para levantar acta de sus propias descripciones de la realidad, un acta que ya estaba prácticamente escrita antes de salir. Estos son los pensadores-notario, turistas del pensamiento, con su jerigonza críptica y fieles seguidores.

En Contra Debord, Frédéric Schiffter habla de los pensadores del segundo tipo.
Como advierte el lema de la editorial: “Melusina [sic] propone al lector una serie de reflexiones concisas, contundentes y microcósmicas sobre aspectos básicos de la condición contemporánea”.
Aquí tenemos un librito de apenas cien páginas que, con una crítica al endiosamiento de Guy Debord, aprovecha para cartografiar los perfiles de un hecho social abrumador, pero no especialmente tratado: la charlatanería de ciertos popes intelectuales y la sumisión intelectual que generan.

24.9.23

Enrique Ocaña, dolor y filosofía


En los años noventa, un joven filósofo valenciano llamado Enrique Ocaña (n. 1965) llamó la atención con sus primeros libros. El Dionisios moderno y la farmacia utópica era una excelente investigación sobre la relación de varios escritores con las drogas. Más allá del nihilismo y Duelo e historia fueron dos aproximaciones a la obra de Ernst Jünger; el primero correcto y didáctico, mientras que el segundo, de gran belleza y profundidad, sigue siendo una de mis lecturas de cabecera. El último libro que presentó fue Sobre el dolor, que se supone es su gran obra, pero que a mí me parece, sin embargo, el típico mamotreto de aspirante a genio filosófico, plagado de citas y una enésima reinterpretación de los clásicos desde una supuesta perspectiva innovadora.

Lo curioso es que, cuando parecía que Ocaña iba lanzado hacia la celebridad académica, dejó de publicar y desapareció del radar. Solo en 2018 apareció Confesiones de un filósofo desaparecido en combate, un título que no puede ser más expresivo. En él, Ocaña relata sus experiencias como “filósofo politoxicómano y bipolar”, sus periplos por los bajos fondos y sus frecuentes internamientos en psiquiátricos. Este libro, que incluye la reproducción de sus diagnósticos médicos, a veces parece más una guía turística de los lugares en Valencia que uno debería evitar si quiere conservar la salud. Está escrito en forma de un diálogo consigo mismo, con interpelaciones del “interlocutor más cruel”, según la expresión de Elías Canetti, un autor clave para Ocaña.

17.9.23

Panfleto para seguir viviendo

Panfleto para seguir viviendo, de Fernando Díaz, que ahora felizmente se reedita, es el libro definitivo sobre la juventud del extrarradio madrileño de nuestros días. Se publicó por primera vez en 2007, con un texto en la solapa izquierda, donde suelen glosar la obra y milagros del autor, que se limitaba a decir: "Fernando Díaz nació en Madrid en 1979 y forma parte de una organización revolucionaria". La leyenda es que el autor ni siquiera conoció a su editora, que recibió el manuscrito y lo publicó sin siquiera un apretón de manos. Díaz insiste en el texto en que no quiere convertirse en escritor profesional. También afirma que lo que cuenta es, en verdad, su vida; si es así, estamos ante uno de los libros más importantes de las últimas décadas. Si hay algo de truco detrás, si su autor es, por ejemplo, un postgrado en literatura comparada capaz de impostar voces, sigo considerándolo importantísimo, pero ya sin voz eufórica ni exclamaciones.

Amo especialmente este libro también por cómo llegó a mi vida. En la Luis Ángel Arango, la biblioteca más grande de Bogotá, de vez en cuando hacen saldos de libros a precios irrisorios. Un día había cajas y cajas con docenas de ejemplares del Panfleto a 2000 pesos – al cambio, no llega ni a 1 euro – y pensé que el título era atractivo y que, por ese precio, me arriesgaba. Muchos estudiantes y viandantes pensaron lo mismo, supongo, porque se vendía bien.

10.9.23

Astropolítica

wikimedia

Nosotros nunca caminaremos sobre la superficie de Marte. Será muy difícil que lleguemos a ver la normalización de los viajes interplanetarios o el asentamiento de colonias espaciales. Nuestra generación no cruzará esa frontera. Pero los niños que juegan hoy en el parque de nuestro barrio todavía están a tiempo. Los que alcancen la madurez a mediados de este siglo podrán visitar otros planetas o incluso vivir allí. Depende de nuestra generación prepararles el camino.

Puede que no sea mucho, pero tampoco es nada; conmueve imaginarlo: nuestros hijos o nietos, cuando sean adultos, en algún momento de descanso o introspección, ante un horizonte rojo y cubierto de estrellas, verán surgir mansamente un planeta azul al que un día llamaron hogar, y pensarán en lo mucho que les gustaría que pudiéramos estar allí con ellos en ese momento.

3.9.23

Biopoder y depilación


wikimedia

El Biopoder está disponible en cremas, píldoras y aerosoles.
Tiqqun

En Asfixia de Chuck Palahniuk hay un momento en que una mujer sale corriendo desnuda, y al describir su vagina totalmente depilada, el narrador sugiere que le recuerda “una ranura por la que pasar la tarjeta de crédito”. No es baladí la metáfora económico-consumista. Caitlin Moran, en Cómo ser mujer, abomina de las modas rasuratorias. Cuando hace cuentas de lo que hay que gastarse en cremas y otras vainas, afirma que “por fin han conseguido que las mujeres tengamos que pagar por tener coño”. Luego se pone a recordar cómo empezó todo, y explica que fue muy rápido: en los años noventa lo normal era la peludez, pero con el nuevo siglo, en poco más de un año, ir completamente lampiña se convirtió en un imperativo social. Un contagio mimético genital.

27.8.23

Cuatro visiones de la Historia Universal, de José Ferrater Mora

El filósofo barcelonés José Ferrater Mora fue uno de los intelectuales exiliados que desarrolló una vasta obra en el exterior; vivió hasta 1975 y regresó a España para pasar allí sus últimos años. Sin embargo, su relevancia filosófica en nuestro país no goza –y nunca ha gozado– de buena salud. Sus libros no se reeditan y algunos ya son prácticamente inhallables. No obstante, esto no implica que su obra carezca de valor. Entre sus escritos, se destaca un texto en particular, incluido en sus Obras Selectas (1967), titulado Cuatro visiones de la Historia Universal, que constituye una excelente puerta de entrada a lo que ha venido a denominarse la Filosofía de la Historia.

20.8.23

Una ventana al mundo

wikimedia

Una ventana al mundo puede ser una oportunidad para evitar el destino de algunos organismos: la autofagia.
José Ferrater Mora

Los españoles parecen estar atrapados en una espiral autodestructiva, ahogándose en sus propios espumarajos, tal vez por costumbre. A pesar de los desafíos locales y globales que podrían abordar, persisten en mantener viejos rencores y divisiones, acusando al prójimo de sus propias miserias, cuando, en muchos casos, el vecino se encuentra tan vapuleado como ellos mismos. Durante cuatro décadas, el "Cotarro" ha envenenado la conciencia colectiva, inculcándonos la idea de que, entre izquierda y derecha, centro y periferia, creyentes y no creyentes, la convivencia es una utopía y el odio se presenta como algo legítimo. Ahora que descubrimos que todo ha sido una artimaña para manejar mejor los hilos del poder, la indignación se redirige hacia aquellos que se beneficiaban de sembrar discordia. Aunque este es un buen primer paso, todavía persiste una sensación de estancamiento propio de quien ha estado demasiado tiempo confinado en una casa que comparte con parientes a los que detesta.

13.8.23

H.P Lovecraft. Contra el mundo, contra la vida, de Michel Houellebecq


Existen libros que abren nuevos caminos. No es necesario que se trate de publicaciones ruidosas y grandilocuentes; también pueden ser pequeñas insolencias intelectuales que surgen de manera inesperada y, sin hacer mucho alarde, logran reunir a seguidores con el paso del tiempo.


H.P. Lovecraft. Contra el mundo, contra la vida, de Michel Houellebecq, es un claro ejemplo de esto.


Es probable que pocos lectores del novelista francés hayan prestado atención a esta obra aparentemente secundaria, y es dudoso que figure entre los títulos más vendidos de su catálogo. No obstante, en los círculos intelectuales contemporáneos, esta obra goza de una gran relevancia. La consagración de Lovecraft como referente del realismo especulativo debe mucho a este texto.

6.8.23

Sociología del moderneo, de Iñaki Domínguez


La sociología no es una disciplina cuya lectura resulte especialmente grata para el profano. La mayoría de sus textos abundan en terminología propia del gremio, así como en un enfoque farragoso y estadístico. Pocos de sus autores logran traspasar los límites de la academia, aunque los que lo hacen son celebrados por el lector generalista. George Simmel, Gilles Lipovetsky o, más recientemente, Zygmunt Bauman son ejemplos de sociólogos que saben escribir bien y que gozan de cierta estimación popular.

Otro de los problemas, creemos, que entorpece la difusión de la sociología, y que tal vez sea inherente a ella por sus orígenes marxistas, es su impugnación sistemática de la sociedad en la que vivimos. Paradójicamente, muchos sociólogos parecen detestar la sociedad, y tal vez por un síndrome de autoimportancia, se dedican a anatemizarla y profetizar su derrumbe. Pero los agoreros acaban resultando cansinos, sobre todo cuando nada de lo que auguran va a suceder realmente. Para muchos sociólogos, la colectividad es una cárcel y el capitalismo el infierno en la tierra. Aunque la verdad es que todos seguimos adelante como podemos, nos queremos tanto como nos dejamos, y en el horizonte tenemos esperanza y destellos de felicidad. Para mejorar, agradeceríamos que nos explicaran cómo es el mundo, no cómo de resentido está el ánimo del que nos lo describe.

30.7.23

Las aventuras de la vanguardia, de Juan José Sebreli

Juan José Sebreli es un prolífico autor argentino cuya distribución en España es algo irregular; varios de sus libros no han llegado aquí. Los que sí están disponibles son los tres que conforman su trilogía en defensa de la modernidad: El asedio a la Modernidad, volumen inaugural que se centra en la política; El asalto a la razón, sobre la filosofía anti-moderna; y Las aventuras de la vanguardia, que estudia a las vanguardias alzadas contra lo que, paradójicamente, las ha hecho posibles. Hay un cuarto libro, independiente pero que también sigue el hilo, llamado Dios en el laberinto, en el que cartografía la situación de la religión en nuestro tiempo.

Las aventuras de la vanguardia es la única de estas obras que, lastimosamente, no ha tenido reediciones en papel desde su aparición en 2002, pero se puede encontrar en versiones digitales. Es un libro extenso y erudito en el que Sebreli demuestra su buen hacer y su compromiso con la modernidad liberadora promulgada por Jürgen Habermas y otros filósofos afines, una modernidad que esté enraizada en la Ilustración y que sea refractaria a los irracionalismos tanto antiguos como postmodernos.

22.7.23

La muerte de un apicultor, Lars Gustafsson

Tal vez el lugar común por excelencia sea la muerte. Nuestros seres queridos se mueren, nosotros nos morimos; la muerte siempre aguarda. Somos la única especie que, desde su origen remoto, sabe que esto se termina. No porque tenga un vago instinto que le avise de que corra al ver al león, sino que racionaliza y es consciente de que, cuando aparece el león, todo puede volverse oscuridad, y entonces ya no habrá un mañana en el que abrazar a los hijos o contemplar el sol poniéndose desde la colina.

Las religiones han cumplido muy bien durante milenios a la hora de contarnos lo que es la muerte y narrarnos hermosos cuentos que nos ayuden a sobrellevarla. Pero ahora ya no están, y nadie nos susurra palabras salvíficas. Nunca habrá un relato ateo de la muerte que nos convenza realmente. Los intentos de la filosofía en el siglo XX por hacerlo han sido, necesariamente, patéticos. El león ahora nos da mucho más miedo, lo que no quiere decir que añoremos las canciones de cuna.

Sin necesidad de regodearse mórbidamente en un tema que no tiene por qué ser central en la vida, ni evitarlo radicalmente como si nunca fuera a pasar, tratar el asunto de la muerte tiene un cierto interés que oscila entre lo intelectual y el manual de autoayuda. Pero cualquier pensador que intente sistematizar y dar respuestas conclusivas sobre la muerte desde la increencia está condenado al fracaso.

16.7.23

Contra la imaginación, de Christophe Donner


Un veneno infesta la literatura: la imaginación

Con Christophe Donner hay poca hermenéutica que podamos hacer. Sólo sabemos de él que es francés y calvo, escribe cuentos infantiles, tiene un gusto terrible para las camisas y, en el 2000, publicó un manifiesto perturbador que incapacita para la ficción: Contra la imaginación (Espasa Hoy, 122 páginas).

Su lectura animará a quien crea que escribir es un compromiso intelectual y no un ejercicio evasivo. El libro es un ataque continuo contra el alejamiento de lo que "el arte ha de ofrecernos: un reflejo de la vida". O sea, una diatriba contra la piedra angular de la ficción: la imaginación, esa "hipnosis" que, como "las rimas" y "la pequeña música de las palabras", nos lleva a territorios banales y manidos. Porque, al final, la imaginación no es más que eso, una especie de refugio donde sólo habitan lugares comunes. Todo en ella se ha visto mil veces, desde las reconciliaciones amatorias bajo la lluvia hasta la muerte del soldado que compró la granja justo antes de ser movilizado.

9.7.23

Humanismo impenitente, de Fernando Savater


Los filósofos tienen algo de beatas fácilmente escandalizables. Exhiben tal respeto por los libros canónicos y por su pequeño santoral de maestros ilustres, que a la primera ironía o requiebro se sulfuran y gesticulan como ante una sangrante blasfemia. Les encanta flagelarse con lecturas imposibles, a las que dedican muchísimas horas de sus solitarias vidas, porque cuando consiguen desentrañar sus arcanos misterios se sienten incluidos en el Gran culto universal de los pedantes, taifa poco atractiva para ser sinceros, pero única en la que son aceptados, y a la que por ello tributan especial devoción. Así, Heidegger será para ellos siempre el gran pope, más que nada porque no se le entiende de primeras y, por ello, da para mucho lucimiento interpretativo.

Como los filósofos necesitan complejidad textual para poder elevarse por encima de los paganos, detestan con especial inquina a los que, de entre ellos, escriben bien y con claridad. Y odian aún más a los diletantes traidores que citan a filósofos que escriben bien y con claridad. No hay nada más divertido, por ejemplo, que ver los rostros iracundos en los conciliábulos filosóficos cuando uno comete la impertinencia de mencionar a alguien como Fernando Savater. El filósofo donostiarra está vetado en las bibliografías fetén; su nombre resuena a eructo en las galas culturetas.

2.7.23

Cómo acabar con la contracultura, de Jordi Costa


En 2018 apareció el libro Cómo acabar con la contracultura de Jordi Costa, un producto que ya se encontraba algo desfasado en la vorágine de novedades de la que vivimos, por lo que no merecía ocupar un lugar preeminente en las librerías. Sin embargo, un pequeño guiño de Pedro Almodóvar en su última película, Dolor y gloria, lo ha devuelto a la actualidad. En una escena, el personaje de Antonio Banderas—alter ego del propio Almodóvar—desprecia el libro Cómo acabar con la contracultura.

Que la referencia sea displicente no deja de ser un juego de ironías: Almodóvar sabe que, al suscribir su contenido, le está haciendo una publicidad impagable al libro.

Jordi Costa es un experto en cine que se mueve en el mundo de los estudios culturales patrios. Colaboró en el trabajo colectivo Ct o la cultura de la Transición, con un capítulo sobre la cinematografía española marginal. No es baladí que las primeras treinta páginas de Cómo acabar con la contracultura sean un análisis de la filmografía del manchego, desde su primera obra, tan inteligente y contracultural como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, hasta sus últimas películas, en las que Costa sigue viendo cargas de profundidad y un pequeño broche final a la contracultura española desde la Transición. Almodóvar se presenta como un epifenómeno de los últimos cuarenta años de vida sociocultural del país.

25.6.23

El cosmos fallido de los godos, de José Luis Villacañas

José Luis Villacañas (Úbeda, 1955) es uno de los pensadores españoles actuales más interesantes e ineludibles. Publica con apabullante regularidad y se pueden encontrar varios de sus trabajos en la sección de novedades de cualquier librería. El que nos ocupa ahora es la primera entrega de lo que promete ser una obra de referencia compuesta por veintiún volúmenes, La inteligencia hispana (Ideas en el tiempo), un repaso histórico de las concepciones y las maneras de ejercer el poder que ha habido en el orbe hispánico desde la caída del Imperio romano.

Este volumen inaugural, El cosmos fallido de los godos, contiene una introducción donde el autor desgrana los planteamientos de la obra general, y donde afirma que la gran incógnita histórica de España es que no ha conseguido conformarse como nación a pesar de que tenía más facilidades para ello que otros países mucho más recientes y que sin embargo han tenido más éxito dando ese paso.

18.6.23

El fútbol como ideología, de Gerhard Vinnai


El fútbol resulta inexplicable: ¿cómo es posible que algo tan trivial se haya convertido en el principal tema de conversación entre adultos con coeficientes de inteligencia supuestamente normales? Y lo que es aún más desconcertante: ¿por qué guardan silencio las minorías académicas e ilustradas ante tan burda imposición en nuestras vidas?

En favor del fútbol se publican numerosos textos, como las elegías demagógicas de Eduardo Galeano o las de Javier Marías. Sin embargo, en su contra reina el mutismo; solo se mencionan algunas críticas con la boca pequeña y nunca en monografías completas. Es sorprendente que apenas existan libros que estudien las patologías y sumisiones relacionadas con este espectáculo.

Que sepamos, existen solo dos obras específicas en español que son críticas, curiosamente ninguna publicada en España. Una es La era del fútbol de Juan José Sebreli, que apareció en Argentina en 1998 y tuvo escasa distribución aquí. La otra es El fútbol como ideología, del sociólogo alemán Gerhard Vinnai, traducido y publicado por primera vez en México en 1974.

11.6.23

La era del fútbol, de Juan José Sebreli

En el cementerio de Usaquén, al norte de Bogotá, se pueden encontrar lápidas con símbolos de equipos de fútbol. Aficionados que, al morir, eligen que los colores de su club les acompañen en la eternidad. En Inglaterra también sucede, aunque allí son los féretros los que van decorados. ¿Qué tipo de personas pueden creer que ser enterrado de esta forma es la culminación de su existencia?

Juan José Sebreli ofrece algunas respuestas en La era del fútbol. Publicado en Argentina en 1998, el libro se centra sobre todo en ese país, pero aborda temas universales como el fútbol y el adoctrinamiento de masas, la corrupción y violencia entre hinchas, el paso de directivos de clubes a la política, las miserias académicas frente a la cultura populista, y la festividad postmoderna como celebración del vacío… todo relacionado con el “deporte rey” y los fenómenos que atraviesan y desestructuran, de forma más o menos homogénea, nuestras tristes coordenadas globales.

4.6.23

La Era Rock, de de Jordi Sierra i Fabra

Leo La Era Rock (1953-2003) de Jordi Sierra i Fabra. El libro tiene algo de manual definitivo que se agradece. Es curioso y útil para conocer las historias de todos los figurantes a los que las masas han tributado adoración en los últimos cincuenta años. Sin embargo, no logra que el profano entienda cómo una música tan estandarizada y mediocre pueda seguir conmoviendo a alguien. De hecho, contraviniendo el afán laudatorio con el que está escrito, cuando terminamos su lectura nos embarga cierto sentimiento spengleriano, pero no ya de decadencia de Occidente, sino de cataclismo inminente: una civilización que venera a cenutrios como Mick Jagger está condenada a la extinción.

Al principio, supongo, tuvo su gracia el rock, con su osadía decibélica y la mezcla de estilos; pero medio siglo con la misma matraca es demasiado tiempo. Es un género agotado e inerte, producido en serie, con un mensaje de rebeldía sencillamente pueril.

28.5.23

Zonas Temporalmente Autónomas, de Hakim Bey


Hakim Bey, que en turco quiere decir “señor juez”, es el seudónimo del recientemente fallecido Peter Lamborn Wilson, un anarquista y sufí norteamericano nacido en 1945, al que debemos algunos de los textos más influyentes del underground cultural de las últimas décadas. De su extensa obra solo circulaban en nuestro idioma, dispersos y en ediciones marginales, Caos, Inmediatismo y Zonas Temporalmente Autónomas. Recientemente, la editorial Enclave de Libros ha decidido reeditarlos juntos en un cuidado volumen, apadrinado por Servando Rocha, habitual rescatador de este tipo de rarezas.


T.A.Z., título general del volumen, es el acrónimo inglés de Zonas Temporalmente Autónomas, y en sus doscientas cuarenta y seis páginas expone el “anarquismo ontológico” que defiende Bey, encuadrándose, como todo lo que huele a pólvora, en lo que se ha denominado el “anarquismo postizquierda”, una corriente de pensamiento estadounidense que busca un anarquismo autónomo, emancipado del izquierdismo actual, al que acusan de haberse desviado hacia políticas identitarias y colectivistas.

21.5.23

Culpables por la literatura, de Germán Labrador Méndez


En la sección de novedades de cualquier librería decente del país encontramos en estos días Culpables por la literatura. Imaginación y contracultura en la transición española (1968-1986), que es un libro que pronto creará escuela y será citado en lo sucesivo hasta el hartazgo por académicos y cronistas. Su autor es Germán Labrador Méndez, un profesor español que ejerce en la Universidad de Princeton.

Se trata de una intrahistoria de los años de la Transición, centrada en los movimientos político-artísticos contestatarios y tocanarices. La bibliografía, referencias, datos y nombres que aporta son apabullantes; da para escribir docenas de estudios que desarrollen sus distintos capítulos.

Parece la versión ácrata y lisérgica de La Historia de los heterodoxos españoles de Menéndez Pelayo. Se lee con pasión. Está bien escrito, cautiva y finalmente nos deja preguntándonos si un país que engendra hijos de un talento y lucidez como los que mueren en estas páginas no merece otra oportunidad.

14.5.23

Pretenciosidad. Por qué es importante, de Dan Fox


Son parte del paisaje de las grandes urbes occidentales. Pueden verse en el metro sufriendo la lectura de Joyce; o en algún bar intentando desentrañar las crípticas pinturas del último artista de moda; o tratando de "prestigiar" sus artículos usando algún término raro, como "prestigiar".

Hablamos, claro, de los célebres culturetas. Odiados sin piedad por el ciudadano medio, que les acusa de pedantería, falsedad y, sobre todo, de pretenciosidad. Este último calificativo pende como espada de Damocles sobre cualquiera que parezca querer salirse de la mediocridad ambiental; caer bajo ese estigma puede suponer la muerte social.

Porque nada se tolera menos que a un tipo pretencioso.

Dan Fox es un crítico de arte inglés que ha publicado Pretenciosidad. Por qué es importante, un ensayo de esos que no cambiarán la historia de la humanidad, pero que se lee con gusto, sobre todo porque impugna con valentía una convicción social que nadie pone en duda.

7.5.23

Cirlot, ser y no ser de un poeta único, de de Antonio Rivero Taravillo


Juan Eduardo Cirlot (Barcelona, 1916-1973) es un paradigma de poeta maldito. Según los críticos, es uno de los mejores del siglo XX y, aun así, es casi un desconocido. Su obra ha estado desatendida hasta hace pocos años, pero sus hijas han conseguido que se reedite en condiciones. Gracias a ello, podemos disfrutar de todos sus poemas en las bellísimas y recientes ediciones de Siruela.

Antes de eso, en los años noventa, su mejor valedor fue Fernando Márquez, alias El Zurdo, que lo convirtió en un mito. Hablaba de él en sus fanzines, le dedicaba canciones y lo citaba como si se tratara de un oráculo que aullaba desde el “no mundo”. Ahora que ya tenemos acceso a la obra cirlotiana, hemos podido leerla sin mediaciones, lo que no quiere decir que no agradezcamos las siempre interesantes recomendaciones literarias del Zurdo.

30.4.23

Epístolas morales a Lucio, de Séneca


Las Epístolas morales a Lucilio son un total de veintidós libros que resumen de manera clara el pensamiento de Séneca. Están dirigidas a Lucilio, un funcionario romano, aunque la intención era que se difundieran entre la sociedad romana. Son textos bellamente escritos. El género epistolar, tan común en la época, favorece la autenticidad y la belleza. Habla para que Lucilio y todos nosotros le entendamos. Séneca no busca abrumar con jerigonza, ni arguye conceptos que nos deslumbren; habla de la existencia humana en un lenguaje común, no filosófico, es decir, sin esconderse en terminología metafísica, y sus argumentaciones permanecen honestamente desnudas. Aquí, los hombres mueren y se duelen, exclaman y temen, tal cual como sucede en la calle y en la cantina de más abajo.

Hay mucha verdad en Séneca; una verdad sin artificios, vulnerable y transparente. Como le vemos las costuras a sus ideas, podemos dialogar con él y aprender a vivir, que, en suma, es de lo que se trata. Y nada honra más su dignidad como maestro que nuestras enmiendas.

23.4.23

Francisco Umbral. El frío de una vida, de Anna Caballé

Anna Caballé publicó Francisco Umbral. El frío de una vida en 2004, cuando el escritor todavía vivía. Ahora se reedita con un prólogo en el que la autora nos informa de que ha hecho pocos cambios en esta nueva edición, pero que ha añadido un epílogo con información recientemente descubierta, que básicamente es el hasta ahora ignorado nombre del misterioso progenitor: un tal Alejandro Urrutia.

Es una biografía curiosa en la que se intenta presentar a Umbral como un ególatra, neurótico y mezquino. Pero la verdad es que nunca esperábamos que fuera de otra manera y, por ello, no consigue que le detestemos más de lo que ya lo hacíamos, si es que lo hacíamos.

16.4.23

Música Moderna, de Fernando Márquez


Hay un libro de 1981 de Fernando Márquez, alias "el Zurdo", titulado Música Moderna, que no es especialmente bueno ni extenso, pero tiene la virtud de ser una obra de primera mano sobre aquello que se llamó "La Movida", ya que está escrito por uno de sus principales protagonistas y en plena efervescencia del fenómeno.

Para su reedición en 2014, José Manuel Costa escribió una introducción que contiene un párrafo muy representativo de cierta nostalgia por aquella autenticidad pretérita: "[En este libro] hay una palabra que brilla (casi) por su ausencia: 'La Movida' (…) Es un libro escrito antes de que a alguien se le ocurriera lanzar semejante expresión para disfrute de taxonomistas. En realidad, Música Moderna es una recapitulación realizada justo cuando teóricamente habría comenzado la susodicha Movida. Es decir, antes de la contaminación de la pana umbraliana. Algo que, por supuesto, lo hace infinitamente interesante."

9.4.23

Wallerstein y su teoría de las unidades domésticas


wikimedia


En Iberoamérica, las comunas —también conocidas como villas miseria, favelas, o de diversas otras formas— desconciertan al observador europeo. Suben a las montañas movidos por la curiosidad y, al regresar, se sienten impulsados a adoptar roles de sacerdotes o guerrilleros, cuando no de ambos simultáneamente. Afortunadamente, en la era de la postmodernidad, su fervor disminuye rápidamente, y se conforman con colaborar económicamente o dedicar algunas horas a alguna ONG. Luego regresan a sus países, y a las pocas semanas, todo lo que presenciaron se transforma en un recuerdo etéreo, que evocan en las cafeterías cuando desean presentarse como individuos interesantes.

2.4.23

Planeta de ciudades basura, de Mike Davis


Se nos dice que la mayoría de la población mundial vive en ciudades, pero no se nos explica que "ciudad" está entendido en su sentido más amplio, incluyendo las periferias hiperdegradadas de los países subdesarrollados. La comuna es la realidad en la que viven más de mil millones de personas en todo el planeta. Son océanos de infraviviendas que crecen en torno a los centros urbanos, hechas de material desechado, sin planificación ni servicios, sin autoridad estatal, a veces violentas y siempre insalubres. Pueden cobijar a unos centenares de personas, como en Europa, o a millones, como en Kenia. Sus habitantes están excluidos de los estándares mínimos de bienestar, pero no necesariamente del sistema económico. Muchos trabajan, pero sus sueldos no les permiten pagar el transporte, por lo que deben buscar alojamiento cerca de sus empleos, cerca de donde hay bonanza económica —zonas financieras, centros comerciales...—, donde crecen los asentamientos a una distancia prudencial, para que los friegaplatos y conserjes puedan ser puntuales sin tener que pagar el transporte en autobús.

26.3.23

Los primeros materiales para una teoría de la Jovencita



Tiqqun es un colectivo francés homogéneo o, tal vez, un conjunto de autores dispersos; no lo sabemos con certeza, y tampoco tiene mucha importancia. También llamaron así a su propia revista, que dejó de publicarse hace más de una década, aunque algunos de sus textos nos han llegado traducidos y en forma de antologías.

El proyecto Tiqqun en general consiste en producir teoría para lo que llaman el Partido Imaginario, un gran movimiento transversal y transnacional de rechazo a las identidades y normas heredadas, que tiene la vista puesta en otras políticas y formas de convivencia. Se nutren principalmente del Situacionismo y de la obra Imperio de Antonio Negri.

No todos sus escritos son igual de interesantes ni accesibles para los profanos. Aquí queremos recomendar dos: el primero es Teoría del Bloom, que es una antropología del hombre sin atributos actual, el proletario moderno. El Bloom es el ciudadano contemporáneo, que no tiene sustancia pero sospecha que podría tenerla: sube al tren, se baja del tren, ve televisión, compra ropa, se cobija entre la masa y, solo de vez en cuando, sueña. Está expuesto continuamente al deseo, que es la antesala de su sometimiento.

19.3.23

En el vientre de la bestia: Cartas desde la prisión


Le dije hace tiempo que no conozco otro camino. Nadie, si siquiera 
usted, aunque usted es quien más se ha aproximado y eso, en sí, es un hecho patético, me ha tendido una mano para ayudarme a ser un hombre mejor. Nadie.

Jack Henry Abbott nació en 1944, hijo de un soldado estadounidense y una prostituta china. Creció en diferentes hogares de acogida, donde nunca logró integrarse, y a los dieciséis años fue enviado a un reformatorio. A los dieciocho trató de cobrar un cheque sin fondos y fue encarcelado. Con veintiún años mató a golpes a otro preso, lo que le valió una condena de 19 años. Intentó fugarse y pasó casi un lustro en una celda de aislamiento. En 1977 comenzó una correspondencia con Norman Mailer, que finalmente se recopilaría en el libro En el vientre de la bestia: Cartas desde la prisión. El éxito editorial y la presión de Mailer le ayudaron a conseguir la condicional en 1981. Sin embargo, después de un mes en libertad y tras una discusión, mató a un joven, lo que lo llevó nuevamente a prisión, donde se suicidó en 2002.

Sólo había vivido doce semanas de su vida adulta en libertad.

12.3.23

Humanidad, de Albert Cortina y Miquel-Àngel Serra


wikimedia

Hace unas semanas, Emmanuel Macron decretó con solemnidad el fin de la era de la abundancia. A continuación, nos surgió una pregunta inevitable: ¿será para todos por igual o únicamente para algunos? Es decir, ¿la plebe vamos a subsistir con estrecheces mientras los superseñores que manejan el cotarro seguirán viviendo a todo tren? ¿Macron va a mudarse a un piso arrabalero de 40 metros cuadrados y empezará a moverse en autobús, o continuará viviendo en mansiones nada ecosostenibles y volando en jet privado?

Es un error de quienes están demasiado elevados moralmente como para escuchar lo que se dice en la calle creer que vamos a aceptar calladitos que nos impongan restricciones mientras los responsables del empobrecimiento global siguen con su modo de vida de turbolujo.

5.3.23

Flores para Algernon


Isaac Asimov pensaba que Flores para Algernon era una novela escrita desde el alma humana. En sus memorias cuenta que fue un honor entregarle el premio Hugo a su autor, Daniel Keyes. Le entusiasmaba tanto el libro que, al anunciar el galardón, gritó ante la audiencia: “¿Cómo lo ha hecho? ¿Cómo lo ha hecho?”. A lo que el modesto Keyes, al llegar al escenario, respondió que no lo sabía, y que, si lo descubría, por favor se lo dijera para poder repetirlo.

(Keyes no volvería a publicar un libro de la calidad y profundidad de Flores para Algernon, así que quizá sea cierto que fueron las gentiles musas las que lo inspiraron y él simplemente se dejó mecer por ellas…)

En esta novela de 1959 se cuenta la historia de Charlie Gordon, un hombre de treinta y tantos años con una discapacidad intelectual que, tras un experimento científico, empieza a desarrollar gradualmente una superinteligencia, para luego perderla poco a poco y regresar a su estado inicial. Le acompaña en este proceso el ratoncito Algernon, al que también operan para hacerlo muy listo.

26.2.23

Coplas a la muerte de su padre

Hablar del optimismo en las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique parece casi un sarcasmo, pero, una vez que las leemos, se desvanece la perplejidad inicial.


La cabecera de este trabajo nos evoca también el texto de José Ortega y Gasset Del optimismo en Leibniz. Se hace entonces inevitable leer las Coplas desde el optimismo leibniziano. No es, claro está, un optimismo irracional que se niega a ver las calamidades del mundo, sino un optimismo paradójico que considera que, a pesar de todo, vivimos en el mejor de los mundos posibles; un optimismo que abraza la realidad sin regodearse en la tragedia, un optimismo de lo óptimo posible.

19.2.23

Imperios de papel. Introducción a la crítica postcolonial

La teoría postcolonial es una herramienta poderosa; sirve para ahuyentar a los lobos, pero también puede dispararse en el pie y generar un ridículo espantoso. Comenzó a configurarse a mediados del siglo XX, y le debemos autores y obras fundamentales sin los que no se puede entender el mundo en que vivimos. Sin embargo, también nos ha castigado con jerigonza vacía y debates bizantinos sobre qué intelectual es capaz de decir más banalidades de la manera más retorcida posible.

Esta corriente sigue la estela del mundo académico anglosajón, orientándose principalmente hacia el estudio de la producción de imaginarios. Es cierto que resulta incoherente que pensadores que se rebelan contra la “violencia epistémica” de Occidente hacia el Sur sigan las modas universitarias de Berkeley o París, pero si nos centramos en detalles como este, corremos el riesgo de perdernos ideas de gran potencia.

12.2.23

El padre de Blancanieves


El postcolonialismo es una rama actual de las ciencias sociales que intenta cartografiar los hábitos y creencias que persisten en los países colonizados una vez que las potencias colonizadoras se han retirado. Comenzó en la India, impulsada por pensadores locales con formación occidental, y luego se expandió a América Latina a través de los académicos hispanos en universidades norteamericanas. A pesar de sus fallos, como la jerigonza técnica y los enfrentamientos entre distintas escuelas académicas, el postcolonialismo aporta ideas interesantísimas que resultan esenciales para entender y pensar globalmente nuestro mundo.

Para comprender algunos de los conceptos clave en la crítica postcolonial, es necesario retroceder a la obra de Antonio Gramsci (1891-1937). Como se sabe, este filósofo italiano trató de adaptar el marxismo a la realidad de su tiempo. En una Italia con pocos obreros industriales y aún menos con conciencia de clase, la revolución predicha por Marx parecía imposible. Gramsci propuso que la lucha debía comenzar por conquistar la hegemonía, a través de formas no violentas de adoctrinamiento como la educación y los medios de comunicación, e incorporar a los subalternos (campesinos y aquellos explotados que no eran necesariamente obreros).